¡Hola a tod@s! Este Banana Bread sin azúcar conquista a todo el que lo prueba. He conseguido la fórmula perfecta para que sea agradable tanto en textura como en sabor.

Ésta es quizás la receta dulce que más le gusta a mi hijo Álvaro (casi 2 años). Y yo encantada de que lo sea, ya que no puede ser más sana y nutritiva. Está elaborada con ingredientes de calidad y, como ya os he dicho, ¡no tiene ni una pizca de azúcar! El plátano y los dátiles que lleva le dan el dulzor que necesita.

Os dejo con la receta ^-^


Ingredientes


  • 200 gr de harina de trigo integral
  • 3 plátanos maduros + 1 para adornar
  • 4 dátiles medjoul u 8 dátiles naturales
  • 130 ml de leche de soja
  • 60 gr aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharada de levadura en polvo (12 g)
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 50 gr de nueces

Elaboración


– Precalentamos el horno a 200ºC.

-Batimos los plátanos con la bebida de soja, el aceite de oliva y los dátiles hasta que la mezcla esté muy fina.

-En un bol amplio ponemos el batido de plátano y vamos añadiendo la harina mezclada con la levadura, el bicarbonato, la canela y la sal. Si la tamizamos, mejor.

-Mezclamos bien con ayuda de unas varillas. Añadimos las nueces troceadas y mezclamos con movimientos envolventes con la lengua de silicona.

-Vertemos la masa en un molde engrasado de 10×20 aproximadamente.

– Abrimos por la mitad longitudinalmente el plátano que teníamos reservado para decorar y lo ponemos encima de la masa.

-Horneamos durante aproximadamente 45 minutos a 180ºC.

-Una vez pasado el tiempo, pinchamos el banana bread y, si el pincho sale seco, es que ya está listo. De lo contrario, lo dejaríamos un rato más.

-Lo sacamos del horno y lo dejamos templar unos 15-20  minutos.

-Lo desmoldamos y lo colocamos sobre una rejilla para que se enfríe de manera correcta. No lo cortéis hasta que no esté frío del todo.

-Servimos tal cual o untado con crema de cacahuete, mermelada, margarina, tahini, crema de cacao casera…

– Es mejor conservar nuestro banana bread sin azúcar en el frigorífico, e incluso podemos cortarlo en raciones individuales y congelarlo, así cuando queramos un trocito sólo tendremos que sacarlo un rato antes del congelador.