¡Hola a tod@s! Seguimos cocinando con avena. Hay que ver cuánto da de sí este magnífico cereal!!

Estas cookies son puro amor tanto por su sabor como por su textura y podemos prepararlas con distintas harinas dependiendo de si las queremos más o menos crujientes.

¿Alguien se viene a casa a merendar?

Os dejo con la receta ^-^


Ingredientes


  • 2 tazas de copos de avena gruesos
  • 2 tazas de harina de trigo integral
  • 1/2 taza de almendra molida
  • 2 manzanas
  • ½ taza de sirope de agave o de sirope de arce
  • 1 taza de nueces picadas
  • ½ taza de pasas picadas
  • 4 cucharadas de semillas de lino o de semillas de chía
  • ¾ de aceite de girasol o de aceite de coco

Elaboración


– Para comenzar, mezclamos en bol los ingredientes secos (avena, harina, nueces, pasas y semillas).

– Por otro lado, lavamos bien las manzanas, las troceamos y las trituramos con un poco de agua y con ayuda de un procesador de alimentos o de una batidora. Reservamos.

– Ahora es el momento de incorporar el resto de ingredientes y mezclarlos bien con ayuda de una cuchara de madera.

– Precalentamos el horno a 180 ºC.

– Con ayuda de cuchara de helado, vamos cogiendo porciones de masa y colocándolas sobre papel de hornear en la bandeja del horno. Le damos la formita con ayuda de una cuchara. Os recomiendo que le dejéis un grosor de no más de medio centímetro para que queden crujientes más fácilmente.

– Horneamos nuestras galletas durante unos 25 minutos, pero ya sabéis que los tiempos y temperaturas del horno siempre son orientativos.

– Una vez que nuestras galletas están correctamente horneadas, las sacamos del horno y las colocamos sobre una rejilla (la del horno sirve) con el fin de que no se sigan recociendo y adopten la textura crujiente que queremos.

Notas:

* Si usamos una harina sin gluten (arroz, trigo sarraceno…), a nuestras galletas les costará más quedar crujientes, ya que estas harinas absorben más la humedad.

* No guardar las galletas en recipientes de plástico, tipo tupper, porque se nos ablandarán demasiado con el paso de las horas.

* Si se nos quedan blandas y lo que queremos es disfrutar de una textura crujiente, podemos volverlas a hornear antes de comerlas, o simplemente meterlas en la tostadora unos 3 minutos y dejar que enfríen sobre una rejilla.