¡Hola a tod@s! Qué cosa tan rica y sencilla os traigo hoy! Se trata de unos raviolis de calabacín rellenos de queso cremoso de anacardos potenciado con un toque de pesto.

Es un entrante perfecto para cuando tenemos invitados en casa, ya que se pueden dejar preparados unas horas antes y, si los quieres comer en caliente, basta con darle vuelta y vuelta en la plancha justo antes de servirlos.

Os dejo con la receta ^-^


Ingredientes (2 personas)



Elaboración


– Unas horas antes de hacer los raviolis prepararemos el queso de anacardos (ver receta aquí), al que añadiremos una cucharada de salsa pesto (ver receta aquí) para darle un toque diferente.

– Lavamos bien los calabacines y los cortamos en láminas finas a lo largo. Yo corto las láminas con ayuda de una mandolina, pero con un poco de arte y paciencia se pueden cortar con el cuchillo.

– Pasar las láminas de calabacín por la plancha. Con un minuto por lado es suficiente, ya que sólo queremos que se ablanden para poder formar los raviolis. Las reservamos.

– Para hacer los raviolis usaremos dos láminas cada vez. Disponemos las láminas una encima de la otra en forma de cruz, como muestro en la foto. A continuación, ponemos una cucharadita de queso cremoso de anacardos y 4 ó 5 piñones. Cerramos el ravioli formando un paquetito (doblando las solapas hacía dentro).

raviolis

– Ahora tenemos dos opciones: servir los raviolis en frío o pasarlos por la plancha justo antes de comerlos. De las dos formas están riquísimos!!

– Podemos acompañarlos con salsita de tomate o con una bechamel clarita de leche de arroz.