¡Hola a tod@s! Ya iba siendo hora de compartir una receta dulce!! Aunque he de deciros que si buscabais un postre empalagoso y cargado de azúcar, éste no es el vuestro, ya que esta tartaleta es la más sana y, no por ello menos rica, que vais a encontrar por estos lares de internet jeje.

Os tengo que decir que estoy 100% satisfecha de haber creado una cremita súper suave y muy llena de sabor sin necesidad de recurrir a ingredientes grasientos y artificiales.

Espero que os guste.

Os dejo con la receta ^-^


Ingredientes

Para la base:

  • 1 taza de copos de avena
  • 1/2 taza de almendras
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 1/2 taza de dátiles naturales (activados en agua durante 20-30 minutos)
  • 1 pizca de sal

Para la crema:

  • 400 ml de leche de soja
  • 1/2 cdta de canela
  • Unas gotas de esencia de vainilla
  • 1 cucharada de crema de cacahuete
  • 1 cdta de agar agar en copos
  • 2 cdtas de kudzu
  • 2 cucharadas de sirope de agave

Para el topping:

  • 2 plátanos
  • 1 cucharada de sirope de agave+1 cucharada de agua+1/4 cdta canela

Elaboración


– Precalentamos el horno a 180°C.

– Comenzamos por la base de la tartaleta. Para ello, introducimos todos los ingredientes en el procesador de alimentos y trituramos hasta conseguir una pasta más menos homogénea.

– Echamos la pasta en un molde para tartaletas (a ser posible desmoldable) de 20 cm de diámetro y la extendemos de manera que quede bien repartida por la base y las paredes.

– Le ponemos algo de peso en la base (unos garbanzos crudos, por ejemplo) y horneamos unos 10 minutos a 180°C.

– Sacamos del horno y reservamos.

– Ahora preparamos la crema de canela y cacahuete. En un cazo, ponemos la leche de soja, la crema de cacahuete, la canela, la esencia de vainilla y el sirope y llevamos a ebullición.

– En un vaso, echamos el agar agar, el kudzu y un par de cucharadas de agua o leche de soja. Lo diluimos todo bien hasta que no queden grumos.

– Bajamos el fuego e incorporamos la pasta de agar y kudzu sin dejar de remover. Nos ayudaremos de unas varillas para ello.

– A fuego medio, seguimos cocinando la crema durante unos 5-7 minutos. Dejamos que temple unos 10 minutos.

– Echamos la crema sobre la base de la tartaleta y dejamos enfriar hasta que está se solidifique. Después de 20 minutos a temperatura ambiente, podemos acelerar el proceso de solidificación metiéndola en el frigorífico.

– Ahora le pondremos el topping a la tartaleta. En esta ocasión, he elegido unas rodajas de plátano, pero bien valdrían, por ejemplo, unos gajos de manzana o un poco de chocolate rallado por encima.

– Una vez colocadas las rodajas de plátano, gratinamos en el horno unos 3-4 minutos.

– Preparamos el almíbar en un vasito y pintamos el plátano con ayuda de una brochita.

– Dejamos enfriar y ya podemos disfrutar de este delicioso y saludable postre.